Foto: El P. Eugenio Aldana, S. de J., en una de las capillas de las aldeas que están a cargo de los Siervos de Jesús. A las visitas, los padres son acompañados por una persona para la retransmisión de la misa, cuando es posible. | © San Jorge Multimedios.
La primera Jornada Mundial de las Comunicaciones se celebró un 7 de mayo de 1967. En ella, san Pablo VI expresaba su aprecio por los instrumentos de comunicación social que tanto bien pueden ofrecer «para el incremento de la cultura, la divulgación de las expresiones artísticas, la distensión de los ánimos, el mutuo conocimiento y comprensión entre los pueblos, y también la difusión del mensaje evangélico».
En Honduras, la comunidad de Siervos de Jesús colabora estrechamente con La Voz de San Jorge, una radio local que nació de la colaboración y del deseo de unos pocos de llevar la fe, la cultura y la comprensión de las problemáticas de los vecinos a todos los rincones de su comunidad.
23 años de evangelizar a través de las ondas
El 15 de junio, en la solemnidad de la Santísima Trinidad, La Voz de San Jorge celebró 23 años de fiel trabajo, pero su andadura se remonta a los años 60 cuando el jesuita Guillermo Moore, misionero en Honduras, creó el primer programa de radio.
La intención fundamental desde el comienzo fue la evangelización el Valle del Aguán, una zona de Honduras donde la dificultad del terreno y lo aislado de las comunidades hacía -y aún hoy en día sigue haciendo- que los sacerdotes no puedan celebrar con regularidad los sacramentos.
En 2004 se fundó la emisora con la presencia del entonces cardenal Oscar Ándres Pérez. En 2008 los Siervos de Jesús, que ya tenían presencia en la misión de Olanchito, ampliaron la potencia de emisión de 100 a 1000 watts. La frecuencia cambió al 101.7 FM y hoy la señal San Jorge se ofrece a casi medio millón de habitantes del departamento de Yoro.
Formación, compañía y sentido de comunidad
La Voz de San Jorge cumple varias funciones esenciales en la evangelización: lleva el mensaje del Evangelio a lugares remotos donde los religiosos no pueden llegar regularmente. Ofrece, a través de su programación, formación doctrinal y catequética. En este ámbito es donde la colaboración de los Siervos de Jesús es más estrecha.
Además, es muy importante la labor de compañía y comunidad que presta. La radio «acompaña» a ancianos y enfermos que no pueden asistir a misa. E intenta fomentar un tejido social más solidario al informar sobre noticias de relevancia local para que las comunidades conozcan las necesidades concretas de sus vecinos.

El P. Carlos Moncada antes de la celebración de la misa en una de las aldeas que atienden los Siervos en Olanchito (Honduras)
